Primero entendemos la búsqueda y el objetivo.
Antes de diseñar definimos qué debe encontrar el usuario, qué acción esperamos y qué páginas realmente justifican existir. La arquitectura resultante facilita el rastreo, distribuye enlaces internos y reduce la necesidad de rehacer el sitio cuando crece.
Entregables posibles
- Mapa de URLs y jerarquía de navegación.
- Diseño responsive y componentes reutilizables.
- Metadatos, canonicals, sitemap y robots.txt.
- Eventos de conversión y analítica.
- Guía de mantenimiento y próximos contenidos.