Una web pensada para cómo busca y decide tu cliente.
El usuario compara experiencia, ubicación, habitaciones, políticas y precio. La web propia debe responder esas preguntas y facilitar una reserva directa sin ocultar información esencial.
La arquitectura se construye a partir de servicios reales y necesidades concretas. Esto permite crear páginas más útiles, distribuir mejor la autoridad interna y evitar que varias URLs compitan por exactamente la misma búsqueda.